Esta molesta lesión se localiza en la zona posterior de los glúteos y se extiende hacia la posterior del muslo. Esta parte es muy solicitada en la ejecución de la zancada y su grado de amplitud y puede llegar a sobrecargarse al realizar entrenos por terrenos excesivamente irregulares sin la debida y correcta biomecánica de carrera. Al contracturarse este músculo, o al tener una excesiva tonificación, produce una presión con el nervio ciático que, en estados agudos, puede llegar a imposibilitar el desarrollo normal de la marcha.

Generalmente se detecta por un dolor que se extiende a lo largo del muslo y que suele acentuarse con largos periodos sentados sobre la zona. Puede producirse como consecuencia de una descompensación en carrera a causa de otra lesión como por ejemplo una contractura en gemelo que puede llegar a originar una sobresolicitación de los musculos extensores.

Para prevenir este tipo de lesión se recomienda un buen calentamiento antes de la sesión de entrenamiento, al igual que ejercicios de movilidad gestuales de carrera. Una vez producida la lesión su tratamiento se trata con reposo deportivo las primeras 48 horas acompañado de calor en la zona, al igual que algún tipo de relajante muscular. Importante el estiramiento suave y progresivo de la zona afectada.


Localización del músculo piramidal.

Estiramiento Piramidal y zona de glúteos.