Este tipo de dietas tienen lugar debido al gran número de adeptos que tienen. Estas dietas se siguen porque el prescriptor de ellas suele ser alguna persona conocida, famosa o respetada por el oyente; y esto no quiere decir en absoluto que dicho personaje haya experimentado la dieta o intervenido en su proceso de fabricación. Simplemente es una estrategia de marketing para que el producto tenga una buena aceptación, en cuyo caso va acompañado de un importante volumen de ventas.

La mayoría de estas dietas pretenden una reducción del peso, aunque a veces van más allá y pretenden curar alguna enfermedad incurable.

Este tipo de dietas suelen aparecer en la primavera-verano, pues la gente tiene un deseo muy fuerte de embellecer su figura en poco tiempo. Para ello,las personas están dispuestas a hacer grandes sacrificios e incluso seguir pautas absolutamente ilógicas para conseguirlo.

La persona que se somete a este tipo de dietas suele ser aquella que ha experimentado en alguna ocasión las dietas controladas por médicos y han podido comprobar la dificultad de perder peso. A pesar de la dificultad, es el único método hoy en día válido para la salud y posiblemente duradero, en la medida que se sigan las recomendaciones médicas. No obstante, debemos tener en cuenta que todo el peso que se pierde fácilmente se recupera de igual forma. Seguidamente se ofrece un conjunto de dietas absurdas sin tener una base dietética firme.

La dieta del pomelo consiste en comer 2 o 3 días a la semana únicamente pomelos, mientras que el resto de días puedes consumir cualquier alimento, incluso los que se recomiendan evitar cuando se sigue una dieta prescrita por un facultativo médico. Lo únicamente bueno de dicha dieta es que como el menú es únicamente basado en dicho alimento, la tasa de seguimiento del régimen es elevada al principio aunque a lo largo de las semanas va decreciendo debido a la excesiva monotonía de la dieta.

La dieta del melocotón en almíbar está basada en la ingesta exclusiva de este producto a lo largo del día. El melocotón en almíbar está enriquecido con importantes cantidades de azúcar exclusivamente, por lo cual la dieta era absolutamente deficitaria. Puede llegar a ser posible perder peso, pues no alcanzas los requerimientos calóricos diarios necesarios, pero con el peligro que siempre comporta no suministrar todos los diferentes nutrientes que nuestro organismo necesita de forma diaria.

La dieta del limón consiste en beber cada mañana el zumo elaborado a partir de varios limones sin la adición de azúcar. Esta dieta se justifica diciendo que disuelve la grasa del organismo al igual que lo hacen productos de limpieza doméstica que lo utilizan en su composición. Ciertamente, lo único que puede ocasionar es aumentar el consumo de vitamina C en elevadas cantidades y aumentar el riesgo de caries, ya que un pH ácido desmineraliza el diente, efecto que se acentúa si se consume en ayunas provocando un daño mayor en el esmalte.

La dieta del ajo consiste en pelar un diente de ajo y colocarlo en el ombligo, lugar donde deberá permanecer todo el día. Para que funcione la dieta no se debe molestar al ajo y la forma de hacerlo es NO picar entre las comidas. Como se ve a simple vista, el ajo solo actúa como represor del acto del picoteo y es eso lo que ayuda, en cierta manera, a perder peso.

Fuente: Funiber


Ana Carolina Reston Macan Tenía 21 años y pesaba 40 kilos. Sufrió una infección generalizada por su anorexia. Sólo comía manzanas y tomates.