Los músculos se consideran los órganos activos de nuestro cuerpo, gracias a ellos podemos desarrollar el movimiento. Los huesos serían considerados como los órganos pasivos, cuya función consiste en actuar de palanca para permitir la acción de los músculos.
Representan el 50% del peso corporal, y realizan dos funciones básicas:
1- La regulación térmica. 2- El metabolismo general.
Su inserción en los huesos se realiza con los tendones y unas membranas fibrosas llamadas aponeurosis. Existe un punto en cada extremo del músculo que se inserta en los huesos; uno de ellos, generalmente, se encuentra fijo durante el movimiento y se le llama origen, y el otro, se mueve y se denomina inserción; existe una parte intermedia llamada vientre. Ambos extremos se fijan a huesos distintos abarcando articulaciones a las que dan movimiento.
Se necesitan parejas de músculos para poder realizar los movimientos. Así, se denominan agonistas aquellos músculos que trabajan en un sentido, y antagonistas los que actúan en el sentido contrario.
Las contracciones y relajaciones de los músculos necesitan un ritmo para que se mantenga el tono muscular, es decir un descanso entre cada acción. Cuando se realiza un movimiento o contracción repetitiva sin permitir esa recuperación o descanso se produce la fatiga muscular, lo que produce una contracción cada vez menos sensible. En las fibras musculares se almacena glucógeno, el cual se transforma en moléculas de glucosa. La metabolización del glucógeno, cuando falta oxígeno o es insuficiente, puede producir la fermentación láctica, generando ácido láctico como residuo; el exceso de este ácido da lugar a la formación de unos cristales que se clavan en las fibras musculares, produciendo lo que se conoce como agujetas.
La calidad del movimiento que se realice estará basada en tres propiedades:
1- Contractilidad. La capacidad del músculo para cambiar de forma. 2- Elasticidad. En mayor o menor grado permite cambiar de forma y volver a su punto original en la misma trás cesar el movimiento. 3- Sensibilidad. determina la rapidez o intensidad de la contracción.
Tipos de músculos.
- Estriados o voluntarios, su movimiento se produce por acción propia del individuo. - Lisos o de acción involuntaria. Excepción es el músculo cardiaco que pese a su configuración estriada es de acción involuntaria.
Bibliografía.
Naturaleza educativa - www.natureduca.com
Técnicas de Musculación. Felipe Calderón, Ed. Libsa, 2005. |
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