Cuando nos planteamos iniciar una actividad física ya sea por salud o por un objetivo competitivo concreto, es importante guardar unas pautas de comportamiento que nos evitarán muchas consecuencias a nivel de lesiones y de salud.

Muchas veces iniciamos la realización de rutinas de entrenamiento sin monitorización ni control personalizado, lo que puede ocasionar un desgaste tanto mental como físico, por el fracaso en los objetivos planteados. Es esencial ser conscientes de nuestras limitaciones y posibilidades, una estructuración inadecuada de estas posibilidades puede llevarnos al abandono de la actividad física o del entrenamiento. Hay que distinguir entre la actividad física y el entrenamiento como tal:

Actividad física: todas aquellas actividades que se plantean con el objetivo claro de obtener una mejora en la calidad de vida del individuo y obtener unos beneficios en el ámbito de la salud. Deporte Salud.

Entrenamiento: todos aquellos programas estructurados, personalizados y monitorizados que establecen unas pautas de comportamiento orientadas a la consecución de un fin concreto ya sea marca o competición. Rendimiento.

Es evidente que los condicionantes en cada caso son bien distintos y por lo tanto, también serán distintos los métodos a emplear y grado de exigencia en su seguimiento.

Nos centraremos en la actividad física, y en este caso, en unas sencillas reglas antes de iniciarla.

Informar al médico de cabecera sobre la actividad que se está a punto de comenzar.Si es necesario (en casos de obesidad, problemas cardiovasculares y pulmonares, diabetes, etc) realizar una prueba de esfuerzo inicial, así como un chequeo médico deportivo.Nunca realizar la actividad física, en caso de realizarse de forma individualizada, aplicando rutinas externas (revistas, rutinas de conocidos, etc) cada persona es un mundo y necesita los ajustes pertinentes.Realizar la actividad bajo control de un monitor que le guiará en todos los ejercicios y pautas, tanto en su correcta ejecución, como en su temporización.Ser prudente, sobre todo en los primeros días. Realizar un calentamiento inicial de al menos 15 minutos y esto es válido para cualquier actividad que se vaya a desarrollar.Respetar los tiempos de recuperación y los tiempos de ejecución en los ejercicios.Una vez acabada la actividad, dedicar otros 15 minutos al estiramiento y a la vuelta a la calma.Ser prudente con cualquier incidencia física a nivel de gripes, catarros, etc. Hidratarse correctamente, al menos 2,5 litros diarios de agua. Hay que tener en cuenta que el aporte hídrico se realiza también a través de algunos alimentos como frutas y verduras. Realizar 5 ingestas diarias. Es más importante la calidad y el orden que la cantidad. Comenzar de forma gradual y equilibrada, es decir, cada persona debe ser capaz de conciliar su vida diaria con los momentos de actividad física. No tener prisa y ser conscientes que la actividad física es una nueva faceta que nos aportará mejoras en los demás aspectos de la vida. Estamos realizando DEPORTE SALUD, RENDIMIENTO. En la medida de lo posible respetar las 8 horas de sueño.
Parecen muchos puntos a tener en cuenta pero, la constancia hace la costumbre y tener una vida saludable y agradable a nivel físico no es tan fácil como nos quieren hacer ver en alguna publicidad, pero tampoco algo imposible de conseguir, con un poco de ilusión, perseverancia y orden, poco a poco os veréis involucrados en una vida sana y llena de nuevas experiencias.

Antonio J. Gutiérrez
Especialista Universitario en Entrenamiento Deportivo.
Entrenador de Atletismo.